Alma de árbol abandonado,
el fuego se está apagando.
La noche carece de blancura
como esta dulce amargura.
Se nos está acabando el camino
con tumbas como frío destino.
En el alma de un hombre,
rondaba una herida como fuerte amistad.
Un hombre terriblemente bueno,
pero al mismo tiempo,
generosamente egoísta.
La luna,
reflector del alma.
El alma,
una fruta prohibida.
Esa dulce amargura que tiene
no la puede afrontar.
Es irresistible como solitario cigarrillo
que la tentación no puede aguantar.
Un solitario abismo
está a punto de llegar,
si la alegría no arriba
como tumbas de diablo muerto quedará.
Un milagro sucede,
algo difícil de explicar,
la democracia de la noche
ronda por acá.
sino la felicidad,
del rubor de la tarde ver
y junto a su amor estar.
En una noche de hierro
El viento fuerte soplaba
Y las tumbas como frío destino
Veía que se acercaban
El azucar amargo de la vida
Se termianaba
al pensar en ti
Diablo.
Al diablo con el diablo
que como muerto vivo
aparecio en mi establo
Al diablo con el diablo
inmortal muriendo en el intento
como huesos de roto diablo
y como fallar en el intento.
LA VIDA